Más de cuatrocientos municipios africanos someten el presupuesto público a la discusión y decisión de las comunidades locales y es en esta parte del mundo donde más crece esta política. Son datos expuestos en la sesión inaugural de la XVI Conferencia del Observatorio Internacional de Democracia Participativa (OIDP) que se celebra estos días en Matola, Mozambique.

Las más de 2.000 personas inscritas, la mayoría mozambiqueñas, y el fuerte apoyo institucional da una idea de la relevancia de la “agenda participativa” en el país. La mayoría de delegadas y delegados internacionales –representantes de 200 ciudades de 40 países– son también africanos en su mayoría.

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Los países africanos están experimentando procesos de descentralización recientes y aún débiles en la mayoría de los casos. En el caso de Mozambique, los primeros municipios se constituyeron en 1998 en el marco del proceso de reconciliación nacional tras 15 años de guerra civil. “El proceso de descentralización y la gobernación participativa han ido de la mano” recordaba Felipe Jacinto Nyussi, Presidente de la República, en su discurso de apertura de la Conferencia del OIDP, para añadir que “la democracia participativa nunca será un producto acabado, sino un proceso continuo”.

Es esta la primera conferencia del OIDP que se celebra en el continente africano. Y la más numerosa en asistencia, reflejo de la fortaleza de los procesos participativos del continente, pero también de un avance global de las experiencias de democracia participativa local. Como botón de muestra, cerca de 3.000 municipios en el mundo hacen presupuesto participativo y el OIDP es una plataforma que crece con este impulso, contando hoy con socios de 84 países: más de 446 ciudades, de las cuales 70 son incorporaciones del último año. Además el OIDP cuenta con 400 socios entre organizaciones académicas y sociales.

“El principal propósito de la democracia es delegar poder en el pueblo, enriqueciendo las relaciones entre las personas al saber que el destino de sus comunidades está en sus manos” concluía Nyussi en su discurso inaugural.